Una Pizca de sinceridad y Algo de Drama...
El amor y las elecciones de vida: “O es todo, o es nada, pero a medias tintas, con atajos mediocres o conformándose con migajas de compañía solo por miedo, jamás”.
(¡Que vivan los extremos! cuando son realmente significativos...)
Esa es la verdadera definición de tener los estándares limpios y la columna vertebral bien puesta. Prefieres mil veces la soledad honesta, el silencio de la trinchera y el proceso entero de depuración antes que aceptar un sucedáneo barato, un amor a plazos o una relación de "media agua" donde hay que andar mendigando atención o midiendo las palabras.
("La falacia de la Postal perfecta"...para los demás...)
Cuánta gente camina por la vida aterrada a la soledad, a los pasillos oscuros de la casa propia, al fantasma de llegar a viejo con la cama vacía. Y por ese terror sordo y silencioso, cometen el error más caro del mundo: “intentar encajar a la fuerza piezas que no corresponden, usando la cabeza para justificar lo que el estómago rechaza, y llamando "amor" a lo que en realidad es puro pánico a la intemperie”. Confunden tener a alguien al lado con estar acompañado, y terminan eligiendo compañía de pasillo con tal de anestesiar el miedo.
Y entonces ¿Vale la pena esperar por la "correcta", por esa que sintonice de verdad con tu frecuencia y con la que no haya que adivinar nada? Absolutamente sí. Porque cuando se tiene la claridad mental y la madurez de saber quién eres y qué es lo que cargas en el pecho, cualquier cosa que sea a medias deja de ser una opción.

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