El Trance de la Memoria…
No es un viaje a lo lúgubre, a lo fúnebre, como algunos podrían suponer, sino todo lo contrario, es un viaje al recuerdo, a la emotividad, a la luz, al alma comprensiva…
Es un “peregrinar” que parte y termina con diferentes rituales, totalmente necesarios para el “disfrute”...
Entonces todo comienza con el “culpable” de todo; en donde el “Espacio Mental” produce una “Introspección tan profunda” que logra que 2 horas se sientan como 30 minutos. Ahí, en donde los recuerdos, pensamientos, conversaciones internas o simplemente con la presencia simbólica de él, logre que mi cerebro entre en un flujo reflexivo similar a la meditación o al ensimismamiento (Y sigue confiando, porque todo lo prometido está bajo control. Por favor, sigue confiando en mí). Luego comienza la caminata; por pasillos, con detenciones a mirar, a saludar, y en donde mi mente comienza a procesar activamente mucha información visual, histórica y simbólica: “Estás en un estado de alta empatía y curiosidad”...
Por lo cual, aunque vayas de forma tranquila o habitual, el entorno y el acto de recordar despiertan emociones (nostalgia, afecto, duelo reprimido o respeto) que el cuerpo procesa físicamente, inevitablemente. Y está bien, es un lugar de silencio y respeto donde la curiosidad natural y la empatía se activan a full. Que me llame la atención detenerte frente a ciertos “Lugares” y saludar habla mucho de mi sensibilidad (La cual no parece tan extinta, aún, gracias a Dios): porque veo esos espacios no solo como piedra, sino como las historias de vida de otras personas. Y en ese acto de saludar hay una forma humana de respeto y contemplación, creo. Y aquí entonces aparece la explicación de lo Esotérico-Espiritual: De “Vampiros Energéticos” o de seres que "beben de mi energía” de tal forma, que cuando llegó a casa con dolor de cabeza, con el tanque de energía en rojo y queriendo solo dormir (Jajá). Pero obviamente no eso, porque el “ejército” de protección siempre está activo. Por lo cual es solo mi mente, mi emotividad sin control alguno, descarriada y desbarrancada totalmente (Já). Pero bueno, Victor, Horacio, Valeska, Antonella, Gabriel, Marcela, Luzmira, Luis y “Don Tito”, no pueden terminar sin un saludo o un clavel que les traiga “la luz del recuerdo”…
Soy así, y está gran parte de mí, por más que lo intente, no va a cambiar. Por lo cual lo siento, pero entiendo que a donde me dirijo, no cabe absolutamente nada material, solo lo que el corazón y mi mente puedan descargar y guardar en esa gran “Nube”..."in sécula seculórum"....