La mujer que yo conocí...
El amor sincero no garantiza reciprocidad. Esa es probablemente una de las cosas más duras de la vida....Puedes darle a alguien un amor extraordinariamente limpio....Puedes cuidarlo...Puedes respetarlo...Puedes ayudarlo a crecer... Puedes Jamás intentar poseerlo....Puedes desear genuinamente su felicidad, incluso si algún día ya no está contigo...Y aún así, esa persona puede llegar a un punto en que ya no quiera tenerte en su vida -Porque es su derecho y decisión- Pero eso no convierte tu amor en un error...Pero tampoco obliga al otro a conservarlo...Y ahí está la "Tragedia"...Por que cuando damos algo así de sincero, una parte de nosotros - Aunque racionalmente no espere nada - Sí espera al menos algo de "Humanidad"...No una deuda...No Gratitud eterna...No amor...Solamente un: "Te recuerdo. Gracias. Y que estés bien"...
La mujer que yo quise, la Amé mucho... Fue una mujer extraordinariamente importante para mi...Pero hoy ya no sé quién es (o si alguna vez realmente existió)...Y así está bien...Porque no necesito conocer a la mujer Actual, para respetar y conservar el recuerdo de aquella mujer extraordinaria que conocí...