Podría tener celos del viento
que te susurra al oído y juega con tu cabello.
Podría tener celos del sol,
que besa
tibiamente tu piel cada mañana de cada día.
Podría tener celos de
tus labios hermosos, al pronunciar otros nombres y no solo el mío.
Podría tener celos del mar,
que te hace saltar, gritar y reír con el salpicar del agua.
Podría tener celos de aquel
atardecer, que capta toda tu atención y proyecta tu mirar hacía el
infinito.
Podría tener celos de
tus silencios, de donde emergen mil pensamientos desconocidos para mí.
Podría tener celos de mil
cosas hermosas que se anidan en tu alma…pero
no, tuve celos por primera y última vez (lo prometo),
de aquella sombra…
Disculpa mi Bonita.